El repollo es sencillo, asequible y valioso.
Fuente de vitamina C.
En invierno, ayuda a reforzar el sistema inmunitario y proporciona energía, incluso cuando el sol brilla menos.
Fibra vegetal para la digestión.
El repollo favorece la microflora intestinal y ayuda a mantener la sensación de ligereza después de comer.
Ácido fólico y potasio
Refuerzan el funcionamiento del cerebro y el corazón y ayudan a mantener estable la presión arterial.
Mínimas calorías, máximos beneficios
El repollo se puede consumir fresco, cocido o en encurtido: siempre es ligero y bueno para el organismo.
Salchicha de col: un probiótico natural
Mejora la digestión, limpia el organismo y ayuda a mantener el buen humor.
El repollo es una auténtica superestrella del invierno: sencillo, pero insustituible.
Añádalo a ensaladas, sopas y guisos: su cuerpo se lo agradecerá.

